El reloj marcaba las 3.45 de la madrugada de este domingo cuando la tranquilidad del barrio Adelina Centro se quebró por el estruendo de las detonaciones. En las inmediaciones de las calles Richieri y Castelli, un adolescente de 16 años se convirtió en el blanco de dos delincuentes que circulaban a bordo de una motocicleta de baja cilindrada y sin cachas.
Los atacantes, vestidos con ropa oscura, se le pararon enfrente con una clara intención: robarle sus pertenencias. Ante la resistencia del menor, la situación escaló de inmediato a la violencia extrema. Uno de los asaltantes sacó un arma de fuego y abrió fuego a quemarropa antes de escapar a toda velocidad hacia el sur. Los vecinos, alertados por los disparos, salieron a la calle para asistir al chico hasta que llegaron su madre y efectivos policiales, seguidos de cerca por una ambulancia del SIES 107 que lo trasladó de urgencia al Hospital Cullen.
Ya en el nosocomio, el parte médico trajo algo de alivio dentro del dramático contexto: el joven presentaba tres impactos superficiales (dos en la pierna derecha y uno en la izquierda). Tras recibir las curaciones de rigor y la prescripción de los antibióticos necesarios, los profesionales de la salud le otorgaron el alta médica para que pudiera regresar a su hogar junto a su familia.
Mientras la víctima ya descansa con los suyos, la investigación quedó en manos de la Policía de Investigaciones y del fiscal en turno, quien caratuló la causa de forma provisoria como lesiones con arma de fuego en ocasión de robo. Por estas horas, los sabuesos policiales intentan armar el rompecabezas del ataque mediante el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona, además de la recolección de testimonios que permitan dar con el paradero de los agresores.
Fuente: Santotomealdia